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La trata de seres humanos, también conocida como nueva forma de esclavitud del siglo XXI, contrariamente a lo que se puede pensar, no es en absoluto una realidad lejana. Es cierto que comenzó en los países subdesarrollados, a los que se desplazaban los ciudadanos de países occidentales con fines de turismo sexual, pero se ha ido extendiendo por todo el mundo. Precisamente el auge del turismo sexual en los países subdesarrollados, principalmente del Caribe y del sudeste asiático, ha hecho germinar una industria del sexo, que desplaza la oferta de servicios sexuales a los países occidentales, mediante el traslado de las víctimas de trata hacia donde se encuentra la demanda de tales servicios. A pesar de la falta de datos fiables, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) afirma que cerca de 2,5 millones de personas en todo el mundo son captadas, atrapadas, transportadas y explotadas.

Países tan poco sospechosos de vulnerar los derechos humanos como Alemania, Holanda, Bélgica, Italia o España, se encuentran entre los países receptores de víctimas de trata. Concretamente, España no sólo es Estado de tránsito, sino también de destino de la trata. De hecho, de las cien rutas de trata identificadas, se afirma que treinta y dos tienen a España como destino final. Cada vez nos informan con más frecuencia los medios de comunicación de la desarticulación de redes que se dedican a la trata de personas en nuestro país. Poco a poco se nos están dando a conocer más casos de personas que son víctimas de trata de seres humanos y que vivían en nuestra ciudad, en nuestra calle, o, incluso, en nuestro edificio, sin que nos hubiéramos percatado de ello.

Ya empieza a sernos familiar el que numerosas Fundaciones y ONGs hayan incluido como prioritaria entre sus objetivos sociales la lucha contra la trata ( Accem, Amnistía Internacional, Anesvad, APRAMP [Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la mujer Prostituida], Asociación Pro Derechos Humanos, Caritas Española, CEAR, Cruz Roja,  Maiti Nepal, Médicos del Mundo, Proyecto Esperanza, RESCATE, Save the Children, …). Nuestro Gobierno se empieza a preocupar por el tema, adoptando en 2008, a través del ya desaparecido Ministerio de Igualdad, el Plan integral de lucha contra la trata de seres humanos, que ahora se ha convertido en una competencia del Delegado del Gobierno para la violencia de género; se ha constituido el Foro Social contra la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, integrado por Administraciones públicas, ONGs y otras instituciones implicadas en la asistencia a las víctimas y la lucha contra este delito; el legislador también se ha visto constreñido a incluir preceptos específicos sobre la trata en la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social (LOE) , a través de los arts. 59 y 59 bis, desarrollados en el Reglamento de Extranjería RD 557/2011, de 20 de abril, en su Título V, Capítulo III, arts. 135 a 139 y Capítulo IV, arts. 140 a 146. Recientemente se ha procedido a la modificación del art. 59 bis de la LOE, en virtud de la Ley Orgánica 10/2011, de 27 de julio (BOE núm. 180, de 28 de julio de 2011). En septiembre de 2009 España ratificó el Convenio Europeo sobre la lucha contra la trata de seres humanos, Convenio núm. 197 adoptado por el Comité de Ministros del Consejo de Europa el 3 de mayo de 2005 y firmado en Varsovia el día 16 de mayo de 2005 en la tercera Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Consejo de Europa, que ha entrado en vigor el día 1 de febrero de 2008. Todo ello se ha visto acompañado de una gran euforia normativa en el marco de la Unión Europea, donde se han aprobado numerosas recomendaciones y resoluciones, se ha creado un Grupo de Expertos en la lucha contra la trata, y se han promulgado las Directivas 2004/81/CE, de 29 de abril de 2004 y 2011/36/UE, de 5 de abril de 2011.

También hemos visto diferentes campañas de sensibilización contra la trata que se han lanzado desde las distintas Administraciones para que nos percatemos de la magnitud de este fenómeno, cuyas cifras exactas nadie conoce, pero del que se sabe que avanza a pasos agigantados. De hecho, la diferencia entre el número de autorizaciones de residencia concedidas en contraste con las inscripciones en los Padrones Municipales sin correspondencia con una autorización de residencia, más las cifras estimadas de extranjeros que pueden encontrarse en España permite concluir que un alto porcentaje de extranjeros que se hallan irregularmente en nuestro país puede ser víctima de trata. Y, en las mismas condiciones se encuentran otros países de nuestro entorno.

Varios son los factores que están favoreciendo la extensión de la trata en los últimos tiempos: 1) su vinculación con la delincuencia organizada transnacional, que cuenta con una poderosa infraestructura social, capaz de influir en los sectores políticos y económicos y que, además, se mueve a nivel internacional, lo que dificulta su detección; 2) el hecho de que muchas personas accedan con la documentación preceptiva y, de precisar visado, lleguen con visado de turista, dificulta su detección en los controles fronterizos, y 3) la actitud titubeante de los Estados a la hora de reprimir estos delitos, por su incidencia sobre la economía del país (el comercio sexual está muy ligado al turismo). La trata de seres humano es un negocio muy lucrativo, que mueve ingentes cantidades de dinero y se ha convertido en una importante fuente de ingresos para los países.

También está influyendo en el desarrollo de este fenómeno el miedo de las víctimas a denunciar a los tratantes por miedo a represalias, lo que obstaculiza la actuación policial. Este miedo está más que justificado. Las mafias del Este de Europa, por ejemplo, son muy peligrosas, ya que además de dedicarse a la trata de personas, trafican con armas y con droga y son muy violentas. Igualmente violentas son las que actúan en África subsahariana, que, además, se valen de prácticas de budú, muy extendidas en las culturas africanas, a través de rituales en los que cortan uñas, pelos púbicos, etc. a las víctimas, aterrorizándolas en caso de que no cumplan con sus obligaciones. Por su parte, las mafias que actúan en América Latina someten a las víctimas proporcionándoles drogas.

Además, no hay que olvidar que son muchas víctimas que dejan de denunciar su situación por el convencimiento de que todos los policías son corruptos, sea porque la corrupción es algo lo habitual en su país de origen, o porque es lo que han visto en los países que han tenido que recorrer hasta llegar al Estado de destino, al tener que aceptar favores sexuales a cambio de que las autoridades policiales de tales países las dejaran pasar las fronteras, haciendo la vista gorda al incumplimiento por parte de las víctimas de las correspondientes normativas de extranjería.

Por todos estos factores, la trata de seres humanos constituye en la actualidad un problema a nivel planetario. Pese a los esfuerzos que se han realizado a nivel internacional y nacional en la lucha contra la trata, todavía queda un largo camino por recorrer, hasta que se consiga convencer a todos los sectores de la sociedad de que la trata constituye una grave violación de los derechos humanos más elementales de la persona, de los que son titulares tanto españoles como extranjeros y que, por tanto, hay que erradicarla de nuestro entorno.

En este contexto, consideramos de gran interés la celebración de este II Congreso Nacional de Extranjería y Nacionalidad: la trata de personas con fines de explotación sexual, con el que pretendemos acercar a todos los profesionales, agentes, funcionarios y autoridades que entran en contacto con la trata, para plantear las dificultades que encuentran en su labor y proporcionar posibles soluciones frente a este grave delito.


Comentarios

Bienvenidos — 5 comentarios

  1. Combatir la trata es imposible si no se asienta la idea de que la prostitución misma debe ser ilegal. El abolicionismo es la única salida, es falso que la prostitución se pueda “elegir”. Tanto si eres tratada como si no, es siempre una salida forzada por las circunstancias que implica la asunción de unos riesgos para la salud física y mental inasumibles. ¿Se debe legalizar el comercio de órganos por el hecho de que haya gente tan necesitada como para vender y gente dispuesta a comprar? Pues el sexo, lo mismo. Mientras no asumamos a todos los niveles (institucional, de sensibilización pública, etc.) que el abolicionismo es el norte, sólo daremos palos de ciego, haciendo al tiempo el caldo gordo a los empresarios del sexo y los traficantes, muy interesados en ampararse en la legalidad, al menos en este ámbito de sus negocios (justo al revés de lo que pasa con la droga, donde la prohibición se convierte en un negocio). Penalización al cliente.

    • pero que se puede esperar si los Estados unidos que es el mas grande comsumidor de las personas de trata no firma como estado parte del Consejo consultivo de derechos humanos como frenamos este delito de trata si el pais que deberia cuidar nnuestros derechos humanos como prinicipio y fin del ser humano no le interesa y no firma los convenios y asi tiene la sede en washington es algo siin parangon y de replay que quieren que solo nuestros paises si cuiden, prevengan vigilen y sancionen la violacion de derechos humanos. primero pidna que estados unidos demuestre y firme todos los convenios y tratados internacionales. o a que le temen.

  2. Muchas gracias por tu comentario, Lucía.
    Precisamente eso es lo que queremos. Provocar para que exista debate, porque cuando se oye hablar del tema, la sociedad se empieza a preocupar y sólo así será consciente de que hay un verdadero problema. A ver si conseguimos lo que se logró con la violencia de género: que, al hacerse visible, ha dado lugar a que se creen unidades especializadas a todos los niveles: Juzgados, Fiscalías, Miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, normas específicas…Quizás de esta manera, la sociedad verá con otros ojos a las prostitutas y se replanteará si, verdaderamente son libres las que aparentemente “ofertan” sus servicios sexuales.

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